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Drácula
Sinopsis
La leyenda del vampiro más cinematográfico. Antes de ser elevada por el cine y por innumerables series de novelas a uno de los puestos privilegiados del imaginario actual, la leyenda del vampiro alcanzó un gran reconocimiento en este clásico de la literatura de terror. En ella se sintetizan magistralmente las pulsiones más profundas del ser humano: la vida y la muerte, la sexualidad y el bien y el mal.
Autor
Seudónimo de Abraham Stoker, escritor británico. Nació en Dublín, Irlanda, en 1847 en cuya universidad estudió. Fue durante diez años funcionario y crítico teatral, hasta que se marchó de Irlanda en 1876 como secretario y representante del actor inglés sir Henry Irving, con quien dirigió el Lyceum Theatre de Londres. Fue socio del actor hasta que este murió en 1905. Escribió numerosos libros, entre ellos Recuerdos personales de Henry Irving (1906). Su clásica novela de terror, Drácula (1897), creó el personaje del vampiro y conde Drácula de Transilvania que ha inspirado muchas versiones, continuaciones y películas. Murió en 1912.
Reseña
Una de las grandes novelas que hay que leer al menos una vez en la vida. Resulta muy interesante y amena, al menos la mitad primera del libro, donde se va tejiendo esa figura misteriosa y tan universal del famoso conde Drácula.
Hay que destacar que la novela se representa en forma de cartas enviadas por los diferentes personajes, por lo que en algunas ocasiones puede resultar algunos pasajes un tanto repetitivos o aburridos, aún así, como he comentado, la lectura es interesante y amena, dando lugar a una leyenda que será representada en multitud de películas, series y demás en los siglos posteriores.
Citas
- Hay oscuridades en la vida y hay luces, tú eres una de esas luces, la luz de todas las luces. -Mina Murray.
- Aprendemos de los fracasos, ¡no de los éxitos! -Abraham Van Helsing.
- Una vez más, bienvenido a mi casa. Entra libremente, sal con seguridad; deja algo de la felicidad que traes. -Conde Drácula.
- Cómo deseo estar contigo y hablar libremente al lado del mar y construir nuestros castillos en el aire. -Mina Murray.
- Hay una razón de por qué las cosas son así. -Conde Drácula.
- Recuerda, mi amigo, el conocimiento es más fuerte que la memoria y no debemos confiar en lo débil. -Conde Drácula.
- Estoy en un mar de preguntas, dudo, temo, pienso cosas extrañas, que no me atrevo a confesarle ni a mi propia alma. -Jonathan Harker.
- Oh, la terrible lucha que he tenido contra el sueño últimamente; el dolor del insomnio o el dolor del temor a dormir. ¡Y es tanto horror desconocido que me espera! Qué bendecidas son algunas personas, cuyas vidas no tienen miedos ni desgracias; a quienes el sueño es una bendición que viene cada noche y trae solamente dulces sueños. -Lucy Westenra.
- Quiero que creas, que creas en cosas. -Abraham Van Helsing.
- Aun si no está herida, su corazón puede fallarle mucho y de varias maneras; después de allí puede sufrir, en su caminar, en sus nervios y su sueño, a causa de sus sueños. -Abraham Van Helsing.
- Lo último que vi del conde Drácula fue cuando besó mi mano, con una luz roja triunfante en sus ojos, y con una sonrisa de la que Judas estaría orgulloso. -Jonathan Harker.
- Supongo que las mujeres somos tan cobardes que pensamos que un hombre nos salvará de nuestros miedos y nos casaremos con él. -Lucy Westenra.
- ¿Crees en el destino? ¿Que hasta los poderes del tiempo pueden ser alterados por un propósito? ¿Que el hombre con más suerte en este mundo es aquel que encuentra el amor verdadero? -Conde Drácula.
- Oh, querida mía, si solo supieras qué tan extraña es la razón por la que estoy aquí, serías tú quien reiría. He aprendido a no pensar menos de las creencias de nadie, sin importar qué tan extrañas sean. -Jonathan Harker.
- He intentado mantener una mente abierta y no son las cosas ordinarias de la vida lo que pueden cerrarla, sino las cosas extrañas, extraordinarias, las que te hacen dudar si estás cuerdo o loco. -Jonathan Harker.
- Es un mundo extraño, un mundo triste, un mundo lleno de miserias, desgracias y problemas. Aun así, cuando venga el Rey Risa, nos hará bailar a todos en la tonada que toque. -Abraham Van Helsing.
- Corazones sangrantes, huesos secos a las afueras de la iglesia y lágrimas que queman mientras caen, todas bailan juntas al ritmo de la música que él hizo con esa boca sin sonrisa que tiene. -Abraham Van Helsing.
- Ah, y los hombres y mujeres son como cuerdas apretadas que nos jalan en direcciones distintas, se aferran a nosotros, hasta que la tensión se hace muy grande y nos rompemos. El Rey Risa vendrá como la luz del sol, disminuirá la tensión y podremos seguir con nuestra labor, donde sea que fuere. -Abraham Van Helsing.
- ¡Eutanasia! ¡Es una palabra excelente y reconfortante! ¡Estoy agradecido con quien la haya inventado! -Dr. Seward.
- Siempre he pensado que un animal salvaje nunca se ve tan bien mientras haya un obstáculo de durabilidad entre nosotros. Una experiencia personal ha intensificado en vez de disminuir esa idea. -Jonathan Harker.
- Hay malos sueños para aquellos que duermen imprudentemente. -Conde Drácula.
- ¡Eutanasia! ¡Es una palabra excelente y reconfortante! ¡Estoy agradecido con quien la haya inventado! -Dr. Seward.
- Siempre he pensado que un animal salvaje nunca se ve tan bien mientras haya un obstáculo de durabilidad entre nosotros. Una experiencia personal ha intensificado en vez de disminuir esa idea. -Jonathan Harker.
- Hay malos sueños para aquellos que duermen imprudentemente. -Conde Drácula.
- Y entonces tú, como los otros, pondrías tu cerebro en contra del mío. ¡Ayudarías a estos hombres a cazarme y frustrar mis planes! -Conde Drácula.
- Deben conservar sus energías para usarlas más cerca de casa. Mientras juegan sus cartas contra mí, contra mí que he liderado naciones, me he entregado por ellos y peleado por ellos siglos antes de que nacieran. -Conde Drácula.
- Carne de mi carne, sangre de mi sangre, especie de mi especie, fuiste mi abundante presa y luego mi acompañante y ayudante. -Conde Drácula.
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