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Pedro Páramo
Sinopsis
Cuando al final de la década de los sesenta la narrativa hispanoamericana alcanzó un prestigio mundial, se volvió la vista atrás en busca de sus "clásicos". La figura gigantesca de Rulfo destacó inmediatamente. En 1955 aparece Pedro Páramo. Novela gestada largamente por un escritor con fama de poco prolífico y que aunó la propia tradición narrativa hispanoamericana con los principales renovadores de la occidental: Joyce, Faulkner, Woolf... Novela rica, apasionante como pocas, que arrastra al lector del desconcierto a la sugestión. Esta edición ofrece el texto definitivo de Pedro Páramo, corregido por la Fundación Juan Rulfo, incluye una nueva Introducción, varios Apéndices sobre variantes, cronología de la historia, anotaciones a los fragmentos y aclaraciones de Rulfo y un nuevo aparato de notas.
Autor
Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917 Él sostuvo que esto ocurrió en la casa familiar de Apulco, Jalisco, aunque fue registrado en la ciudad de Sayula, donde se conserva su acta de nacimiento. Vivió en la pequeña población de San Gabriel, pero las tempranas muertes de su padre, primero (1923), y de su madre poco después (1927), obligaron a sus familiares a inscribirlo en un internado en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco.
Durante sus años en San Gabriel entró en contacto con la biblioteca de un cura (básicamente literaria), depositada en la casa familiar, y recordará siempre estas lecturas, esenciales en su formación literaria. Algunos acostumbran destacar su temprana orfandad como determinante en su vocación artística, olvidando que su conocimiento temprano de los libros mencionados tendría un peso mayor en este terreno.
Una huelga de la Universidad de Guadalajara le impide inscribirse en ella y decide trasladarse a la ciudad de México. La imposibilidad de revalidar los estudios hechos en Jalisco tampoco le permite ingresar a la Universidad Nacional, pero asiste como oyente a los cursos de historia del arte de la Facultad de Filosofía y Letras. Se convierte así en un conocedor muy serio de la bibliografía histórica, antropológica y geográfica de México, temas que un estudio minucioso de su obra literaria y fotográfica permite rastrear en las mismas, además de los textos y la labor editorial que les dedicó. Durante buena parte de las décadas de 1930 y 1940 viaja extensamente por el país, trabaja en Guadalajara o en la ciudad de México y a partir de 1945 comienza a publicar sus cuentos en dos revistas: América, de la capital, y Pan, de Guadalajara. La primera de ellas significa su confirmación como escritor, gracias al apoyo de su gran amigo Efrén Hernández. Publica sus imágenes por primera vez, también en América, en 1949. Pero fue a finales de la década de 1930 cuando se iniciaba como escritor y fotógrafo, aunque pocos sabían de esto.
A mediados de los cuarenta da comienzo también su relación amorosa con Clara Aparicio, de la que queda el testimonio epistolar (publicado en 2000 en Aire de las colinas. Cartas a Clara). Se casa con ella en 1948 y los hijos aumentarán la familia poco a poco. Abandona su trabajo en una empresa fabricante de neumáticos a principios de los cincuenta y obtiene en 1952 la primera de dos becas consecutivas (1952-1953 y 1953-1954) que le otorga el Centro Mexicano de Escritores, fundado por la estadounidense Margaret Shedd, quien fue sin duda la persona determinante para que Rulfo publicase en 1953 El Llano en llamas (donde reúne siete cuentos ya publicados en América e incorpora otros ocho, nuevos) y, en 1955, Pedro Páramo (novela de la que publicó tres adelantos en 1954, en las revistas Las letras patrias, Universidad de México y Dintel). En 1958 termina de escribir su segunda novela (muy breve), El gallo de oro, que no se publicará hasta 1980. En 2010 aparece la edición definitiva de esta última obra, después de una revisión cuidadosa del original que permitió eliminar errores e inconsistencias de la versión previamente conocida.
A partir de la publicación de los dos primeros títulos el prestigio literario de Rulfo habrá de incrementarse de manera constante, hasta convertirse en el escritor mexicano más reconocido en México y el extranjero. Entre sus admiradores se cuentan Mario Benedetti, José María Arguedas, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Günter Grass, Susan Sontag, Elias Canetti, Tahar Ben Jelloun, Urs Widmer, Gao Xingjian, Kenzaburo Oe, Enrique Vila-Matas y muchos otros. Murió el 7 de enero de 1986.
Reseña
Pocos autores pueden contar la hazaña de convertirse en todo un género literario con la publicación de una obra limitada y escasa, pero Juan Rulfo es la definición perfecta de ello.
Sólo necesitó tres obras: El llano en llamas, una colección de siete cuentos publicada en 1953; Pedro Páramo, su primera novela publicada en 1955 y El gallo de oro, escrita en 1958 y publicada en 1980, para ser el máximo exponente y mito literario más glorioso de la literatura mexicana.
Hablar de Pedro Páramo es hablar de los orígenes del realismo mágico, este género tan maravilloso en el que podemos disfrutar de narraciones sencillas y eventos o detalles atípicos, extraordinarios, cuyos personajes aceptan con total normalidad. Otros autores muy conocidos de éste género son por ejemplo Gabriel García Márquez o Elena Garro, entre otros.
Pedro Páramo es irrepetible, es una novela muy compleja, sorprendente y hechizante, que despertará todos tus sentidos. Es una obra eterna y maravillosa.
Nos presenta a Juan Preciado que en una promesa que hace a su madre (Dolores Preciado) debe iniciar el camino hacia Comala para la búsqueda de su padre (Pedro Páramo), lugar donde se encontrará con la desoluación y la fantasía; pero también con el estilo y técnica de narración tan particular de Juan Rulfo, presentándonos saltos tanto en el tiempo, como en el plano metafísico, conversando con personas que Juan Preciado ve o cree ver. Por eso, el lector deberá prestar suma atención para saber qué está ocurriendo realmente.
Subidos a este viaje temporal y espacial, podremos conocer diferentes etapas de la vida de Pedro Páramo y otros personajes clave de la novela.
Añadida a la complejidad de narración los saltos en el tiempo, también nos encontraremos las voces de los otros personajes, transformando la novela en un precioso y poético puzzle narrativo.
Un ejercicio de agudeza lectora pero que nos ofrecerá una obra eterna y nos invitará cada cierto tiempo a ser releída, para volver a disfrutar de los mismos y otros detalles que se nos hayan podido escapar.
Citas
Aquello está sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del Infierno. Con decirle que muchos de los que allí se mueren, al llegar al Infierno vuelven por sus cobijas.
Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace.
Encontrarás más cercana la voz de mis recuerdos que la de mi muerte, si es que alguna vez la muerte ha tenido alguna voz.
¿La ilusión? Eso cuesta caro. A mí me costó vivir más de lo debido.
La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas.
Nada puede durar tanto, no existe ningún recuerdo por intenso que sea que no se apague.
Esos animales nunca duermen... son como el Diablo, que siempre anda buscando almas para llevárselas al Infierno.
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