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Vozdevieja
Sinopsis
Tiene nueve años. Su nombre es Marina, pero en el cole la llaman Vozdevieja. Este verano en Sevilla, el primero después de la Expo del 92, es tan largo y tan seco que ella no sabe si llorar o reír. Si quiere que todo cambie o que todo siga igual. Porque aún juega con muñecas Chabel pero ya mira revistas para adultos. Porque su madre está enferma y ella ya se imagina en un convento rodeada de huerfanitas. Porque todo el mundo, también su padre, insiste en desaparecer. Porque su mejor amiga es su abuela, quien le guisa, la peina, se deja cortar esas uñas como alacranes, le cuenta su amor por Felipe González, le dice tranquila, le enseña nuevos tacos, le cose vestidos de flores. Luego sale y esos vestidos le molestan tanto como si fueran de lija. Y aun así, Marina siempre tiene hambre: de vida, y de filetes empanados.
Una voz única, tierna, lírica y divertidísima.
Autor
Elisa Victoria estudió Filosofía y Magisterio Infantil, ha publicado las novelas Vozdevieja (Blackie Books, 2019), El Evangelio (Blackie Books 2021), Otaberra (Blackie Books, 2023) y los libros El quicio (Bruguera, 2021), Porn & Pains (Esto no es Berlín, 2013) y La sombra de los pinos (Esto no es Berlín, 2018). Su obra ha sido traducida a varios idiomas y reseñada en The New York Times, The Guardian, Granta o Babelia. Ha colaborado en multitud de medios como Kiwi, Tentaciones, El Salto, Vogue, Verne, Vice o La nueva carne. También ha participado en numerosos fanzines, antologías, fotolibros, obras teatrales, conferencias y talleres de escritura creativa. Le encantan los cómics, los cachorros humanos, los animales de todas las edades, la música electrónica, los limones, las muñecas Chabel y el frío. Se suele decir de ella que es atea pero no es verdad. Ahora mismo está terminando este libro en la cama con un gato sobre las piernas y pom, ya lo tienes publicado en las manos y lo estás leyendo tranquilamente cuando pam, ya se ha muerto y junto a su nombre no hay una fecha sino dos. Te manda saludos desde el pasado, saludos desde el futuro, saludos desde todas partes.
Reseña
Vozdevieja, de Elisa Victoria, es una novela entrañable, de rápida lectura y con un amplio catálogo de referencias culturales y recuerdos de una Sevilla de los años 90 que nos atrapó a todos los que ahora empezamos a pintar canas.
En ella, Marina, de nueve años, intenta sobrevivir al paso de niña a mujer en un verano largo e insoportable donde se cuestiona algunos aspectos importantes de la vida, y es que le ha tocado vivir en una familia complicada. Un padre ausente que no hace por dar la cara; una madre enferma desde siempre que no da explicaciones y una abuela que es su mano derecha y el apoyo de su vida.
Intentará encajar allí donde vaya, aún sabiendo que tarde o temprano descubrirán sus rarezas y puede que vuelva a estar sola, como siempre.
La novela, es un retrato a esa infancia de nuestra vida, narrada de una manera tierna donde identificaremos muchos de los pensamientos de Marina. En algunos momentos la narración se hace ligeramente pesada pero en general te mantendrá enganchado a la lectura.
Punto extra: especialmente escatológica en algunos momentos, pero así es Marina, tierna y un poco guarrilla.
Citas
"Cuando era pequeña, estaba deseando ver cómo era desde arriba el cajón de los cubiertos."
"La bendita siesta. Me estaba reservando el mojón para echarlo con la puerta abierta, la luz apagada y toda la tranquilidad del mundo. Estoy sentada con los pies colgando del váter. La puerta está justo frente a mí. Me quedo mirando el calendario que cuelga al otro lado del salón, en la entrada de la cocina, y de repente me entra miedo. Durante los dos primeros segundos intento plantarle pero rápidamente levanto el culo para encender la luz fluorescente. Se enciende el rosa de los azulejos mientras se rompe el mojón y al caer el trozo salpica. Qué le vamos a hacer."
"Intercambiamos bocadillos y saboreamos con curiosidad las costumbres de la otra casa. Pegamos tres mordiscos cada una y nos los devolvemos."
"El año pasado se me rompió la paleta izquierda jugando a pollito inglés en el salón de Tamara, la vecina de abajo. Vi que le iba a ganar al hermano pequeño, menudo triunfo, y no supe manejar el éxito. Cuando Tamara, que se estaba encargando de contar hasta tres, plana y mansa como cualquier otro mamífero cansado ya de la vida, se dio la vuelta por última vez, me abalancé hacia delante con tal ímpetu que resbalé y vi el suelo venir. El pedazo se partió en dos trozos distintos que rebotaron contra las losetas varias veces, cubiertos de sangre. El hermano de Tamara los recogió y corrimos al baño para examinar el estropicio frente al espejo. Es extraño que sangre un diente, ninguno entendía bien el percal. Me encogí de hombros resignada y me acompañaron a la puerta. Antes de salir, Alberto me tendió el par de pedacitos limpios en la mano."
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