¿Por qué nos gusta el olor de los libros viejos?

Este vídeo encontrado en YouTube nos explica el olor tan característico que tienen algunos libros viejos.

 

“El papel se compone de pasta de madera, por lo que tiene una gran cantidad de compuestos orgánicos. En concreto, el papel tiene una gran cantidad de celulosa que está formada por moléculas de glucosa y lignina, otro polímero orgánico complejo que se encuentra en las células vegetales. Con el tiempo, estos compuestos reaccionan a la luz, a la temperatura y a la humedad del entorno y comienzan a descomponerse, liberando compuestos orgánicos volátiles (COV), que pasan a convertirse en vapores o gases y se mezclan con el aire. Hay diferentes tipos de compuestos orgánicos volátiles, de modo que el “olor a libro” variará dependiendo del fabricante del papel”.

Además de los componentes orgánicos mencionados, los libros también se componen de otros elementos como son por ejemplo la tinta, los pegamentos o cuerdas y otros elementos que fueron usados en su encuadernación. Otro ejemplo de olores florales se encuentran en libros en los que se ha usado el componente 2-etihexanol, un tipo de alcohol orgánico.

¿Por qué los libros viejos y los libros nuevos huelen diferente?

La diferencia de olor entre los libros nuevos y los libros viejos, es que en los libros modernos, se han usado otras técnicas y químicos en su fabricación. Esta diferencia también permite a los científicos e historiadores datar los libros antiguos o deducir episodios de su historia, por ejemplo, si han estado expuestos a fuentes de humedad o al humo.